SEXO CON CUALQUIERA

SEXO CON CUALQUIERA

Principios 5 mayo 2021

“¿Para qué derramar por las calles el agua de tus manantiales teniendo sexo con cualquiera?”

Prov. 5: 16 NTV

¿Alguna vez te ha pasado que vas por la calle y ves un tubo del acueducto roto y una gran cantidad de agua desperdiciándose?

A mi me ha pasado varias veces, y creo que la mayoría de las personas que han visto eso deben pensar lo mismo que yo: ¡Que lástima ese desperdicio!  Pero no solo eso, uno siente una verdadera preocupación porque el agua es algo tan valioso, que a uno le duele ver que se derrame sin ningún uso.

Bueno, el proverbio de hoy no habla de un tubo del acueducto, pero lamentablemente para nosotros ya no es tan común ver un manantial, así que esta ilustración ayuda a entender un poco como se siente Dios cada vez que te ve teniendo sexo con cualquiera.

Si el agua es valiosa, ¿cuánto más tu cuerpo? Si a nosotros los simples mortales nos duele ver como se desperdicia el agua, ¿Cómo crees que se sentirá Dios cuando desde el cielo te ve desperdiciando con cualquiera el valioso cuerpo que te dio?

||»Tener sexo con uno y con otro es como si estuvieras derramando algo valioso algo sin propósito, simplemente desperdiciándolo.»

Dios no se opone a que disfrutes el sexo, por el contrario, Él creó el sexo para el disfrute del hombre y de la mujer, pero para ello, tiene que practicarse dentro de la unión matrimonial. El sexo en el matrimonio une a los esposos, por tanto, fortalece a la familia, recuerde que todo lo creado por Dios tiene propósito, Él no deja ningún hilo suelto, todo lo diseña conforme a sus perfectos planes, o dicho de otra forma, y siguiendo con nuestra ilustración, el sexo en el matrimonio es como el agua que abastece a un sembradío, esa agua que alimenta a las plantas para que crezcan y den fruto. ¿Nota la gran diferencia?

Tú decides, Dios te aconseja y te enseña el camino correcto, pero tú decides si transitas ese camino o no.

Tú decides si sigues derramando el agua de tus manantiales sobre la nada, o tú decides si esa agua va a ser derramada sobre algo que produzca, tú decides si desperdicias tu cuerpo o le reconoces el gran valor que tiene.

No sé cual ha sido tu experiencia en este tema, pero si has tenido una vida sexual desordenada, creo que coincidirás conmigo en que no has ganado nada, pero si has perdido mucho, un poco de placer momentáneo no es suficiente pago para las consecuencias de la promiscuidad, eso te lo puede asegurar la persona que perdió su matrimonio por causa del adulterio, o aquella que fue contagiada por una enfermedad incurable o aquella que aunque sea codiciada por uno y por otro, al final del día, se sigue sintiendo sola y vacía.

-Ale C.-

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